Un simple trámite cotidiano transformó la vida de Agustín Gallardo y su inesperada compañera, Tuna. Mientras regresaba de una compra, se topó con una escena desgarradora en plena calle: un gato en estado crítico, visiblemente lastimado y desnutrido. Agustín, dedicado a la compra y venta de autos, no dudó en intervenir.
«Tuna apareció en mi vida de una manera que jamás imaginé. La encontré muy lastimada y desde el primer momento sentí que no podía ignorarla. Necesitaba atención veterinaria urgente», relata Agustín sobre su encuentro con el animal que pesaba apenas 2.900 kilos y presentaba un grave diagnóstico.
Diagnóstico Desolador y una Lucha por la Vida
La primera evaluación en una clínica veterinaria reveló un cuadro alarmante: hipotermia, deshidratación severa y anemia, además de ser positiva para el virus de inmunodeficiencia felina (VIF). A pesar de la gravedad de su estado, los veterinarios sugirieron la eutanasia como única opción. Sin embargo, Agustín se negó a rendirse.
«En un primer veterinario me recomendaron dormirla, pero yo no estaba dispuesto a tomar esa decisión tan rápido. Sentía que había una posibilidad de recuperación», explica Agustín, quien optó por buscar una segunda opinión en The Cat Clinic, donde se le realizó una transfusión de sangre de emergencia.
La Fuerza del Amor y los Pequeños Avances
La actitud de Tuna durante su internación fue crucial. A pesar de su crítica condición, el gato nunca dejó de buscar cariño. «Siempre pedía mimos, se acercaba y mostraba muchísimo amor. Eso me dio esperanza y me hizo sentir que quería seguir viviendo», asegura Agustín.
A medida que transcurrieron los días, la pequeña gata comenzó a mostrar signos de mejora. «Empezó a comer, a estar más activa y hasta a lavarse por su cuenta. Para mí, esos eran señales enormes», comenta con satisfacción Agustín.
Intervenciones Médicas y un Aprendizaje Vital
A pesar de la mejoría, el camino hacia la completa recuperación de Tuna aún presenta desafíos. La gata necesita una cirugía para extirpar un carcinoma de células escamosas en las orejas y también requiere tratamiento dental por una enfermedad periodontal avanzada.
Agustín refleja que este proceso ha sido una lección de vida. «Tuna llegó en un momento complicado en el que estaba estresado por mis metas personales. Su lucha me hizo entender que a veces, lo que importa es la vida de un ser que necesita ayuda», afirma.
Mientras Agustín organiza sorteos en redes sociales para cubrir los costos médicos de Tuna, su historia resuena como un recordatorio de la fuerza del amor y la importancia de dar segundas oportunidades. «Tuna me enseñó a no perder la fe y a valorar los pequeños avances», concluye.
Para quienes deseen ayudar, existe una campaña activa para cubrir los gastos médicos de Tuna, y se puede seguir su evolución a través de la cuenta de Instagram de Agustín Gallardo.
Fuente: La Nación



