La firma Whirlpool anunció hoy el cierre definitivo de su planta ubicada en el Parque Industrial de Fátima, en la localidad de Pilar (provincia de Buenos Aires), dejando sin empleo a unos 300 trabajadores.
Según explicó la empresa, la decisión responde a “una fuerte caída en el consumo” en el mercado interno y al aumento de importaciones, que tornaron insostenible la producción local de electrodomésticos.
Aunque la planta de fabricación cerrará sus puertas, Whirlpool informó que mantendrá sus operaciones de importación, comercialización y distribución desde sus oficinas en Ruta 8, con el objetivo de seguir abasteciendo al mercado nacional.
La noticia tomó por sorpresa a los operarios, quienes se enteraron de la medida durante una reunión convocada en el comedor de la planta. Varios empleados denunciaron la falta de aviso previo y manifestaron su preocupación por el futuro laboral de sus familias.
Representantes del gremio Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y delegados de los trabajadores ya iniciaron conversaciones para definir el paquete de indemnización correspondiente y explorar posibilidades de reubicación laboral.
Este cierre marca el fin de un proyecto iniciado en 2022, cuando la planta fue inaugurada como un polo productivo moderno destinado a fabricar lavarropas, heladeras y cocinas. En poco tiempo, la coyuntura económica y la apertura de importaciones truncaron esa apuesta productiva.






