La histórica empresa argentina Lumilagro, fundada en 1941, anunció que dejará de producir ampollas de vidrio en el país tras 83 años de actividad industrial. A partir de ahora, la firma se orientará principalmente a la importación de termos desde países como China, India y Vietnam.
La decisión se produce luego de una fuerte caída en las ventas durante los últimos dos años, que según la empresa alcanzó el 50%. Este escenario llevó a apagar los hornos de su planta y abandonar la fabricación del componente principal del termo, lo que marca el fin de una etapa para una compañía que llegó a ser la única productora de termos de vidrio en todo el continente americano.
El director ejecutivo de la firma, Martín Nadler, explicó que la empresa atravesó diversas crisis a lo largo de su historia, pero destacó que el contexto actual resulta especialmente complejo para la industria nacional. Recordó que entre 2002 y 2013 la empresa vivió uno de sus mejores momentos, incluso con récords de ventas en 2012.
El impacto también se reflejó en la plantilla laboral. De los 350 empleados que la compañía llegó a tener en 2013, actualmente quedan alrededor de 50 trabajadores directos. En 2022 contaban con 220 empleados, pero en los últimos dos años cerca de 170 personas dejaron la empresa mediante retiros voluntarios.
Además de la situación económica, desde la empresa señalaron que el ingreso de termos de contrabando al país representa un problema creciente. Según indicaron, en Argentina se consumen aproximadamente cuatro millones de termos por año, pero una cantidad similar ingresaría de forma ilegal desde países vecinos. Estos productos, advierten, no cumplirían con normas de seguridad y podrían representar un riesgo para la salud.
En la planta de Tortuguitas, la actividad continuará enfocada en tareas de personalización y serigrafía de productos, como la impresión de escudos de clubes de fútbol o personajes de marcas internacionales. Mientras tanto, la empresa analiza si mantendrá alguna línea de producción nacional o si avanzará hacia un modelo basado completamente en la importación.
Fuente: Diario Época.






