Tener una pileta en casa es un atractivo indiscutible en los días de calor, pero los gastos asociados a su mantenimiento son un factor crucial a considerar antes de realizar la inversión inicial. Desde productos químicos hasta consumo eléctrico, cada aspecto puede influir en el presupuesto familiar.
El mantenimiento de una pileta varía considerablemente según el tipo y tamaño de la piscina. Elementos como el volumen de agua, la frecuencia de uso y la exposición al sol son determinantes en los costos. Por ejemplo, una piscina pequeña de fibra presenta necesidades diferentes a una de grandes dimensiones que se utiliza a diario.
Uno de los mayores gastos proviene de los productos químicos. Para un tratamiento adecuado, se requieren cloro, alguicida y clarificador. Un hogar con una pileta de tamaño medio puede gastar entre $45.000 y $72.000 mensuales solo en estos insumos. En piscinas de mayor tamaño o uso intensivo, los costos pueden incrementarse notablemente.
La electricidad es otro componente esencial. El sistema de filtrado debe funcionar de tres a seis horas diarias durante el verano, lo que puede traducirse en un costo entre $6.000 y $10.000 por mes, dependiendo de la potencia de la bomba y la tarifa eléctrica.
La reposicion de agua es también un gasto recurrente. Las pérdidas por evaporación pueden ser significativas, obligando a reponer miles de litros mensualmente, especialmente en días soleados y ventosos.
Para quienes optan por contratar un servicio de limpieza, los precios varían entre $80.000 y $130.000 al mes, dependiendo del tamaño de la piscina y la frecuencia del servicio. Esto, sumado a reparaciones extraordinarias que puedan surgir, como la recuperación de agua o reparaciones de equipos, puede aumentar considerablemente el presupuesto.
En resumen, los costos de mantener una pileta durante el verano pueden oscilar entre $50.000 y $100.000 mensuales, alcanzando cifras superiores a $150.000 si se contratan servicios profesionales. En un periodo de tres meses, el gasto total puede variar entre $150.000 y más de $450.000, dependiendo de la piscina y el uso que se le dé.
Fuente: La Nación



