En el marco de las políticas económicas implementadas por la gestión de Javier Milei, se estima que el gasto público en Argentina experimentará una disminución acumulada de 14 puntos porcentuales del Producto Bruto Interno (PBI) al finalizar los primeros tres años de administración. Esta tendencia de contracción fiscal sostenida ha sido analizada en un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
El estudio se centra en la evolución y composición del gasto público a pocos días de la presentación del proyecto de presupuesto nacional de 2027 en el Congreso, programada para el próximo 15 de septiembre. Se destaca que el gasto devengado de la Administración Pública Nacional (APN) representa aproximadamente el 85% de las erogaciones del Sector Público Nacional.
Al evaluar la evolución acumulada entre 2023 y 2026, el informe revela que el gasto primario devengado de la APN ha registrado, hasta agosto de 2026, una caída real acumulada del 32% respecto al mismo período de 2023. Este ajuste comenzó de manera significativa desde el inicio de la gestión, con una caída del 19,4% en enero, intensificándose al 27,5% en febrero y estabilizándose entre el 31% y 32% a partir de marzo.
Los mayores descensos en los primeros ocho meses del año se observaron en las transferencias corrientes a provincias, que registraron una disminución del 86,6%. Además, el sector de bienes de uso, que incluye la obra pública, tuvo un retroceso del 83,6%, y las transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional cayeron un 62,1%.
En cuanto a las transferencias al sector privado, que abarcan subsidios económicos a la energía y al transporte, se registró una disminución del 59,3%. El informe también destaca que las transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional concentran la mayor participación en el gasto primario, representando el 23,6% del total, lo que implica que casi una cuarta parte de la reducción real está vinculada al recorte de transferencias a empresas públicas y fondos fiduciarios.
A pesar de estas reducciones, las jubilaciones y pensiones han presentado la menor caída, con un -8,2%, mientras que los gastos en personal y ayudas sociales a personas se ubican en niveles cercanos al resultado del gasto primario total.
El Iaraf sostiene que, si el nivel de reducción real observado hasta agosto se mantiene durante el último cuatrimestre, el gasto primario de la APN finalizará 2026 en un nivel equivalente al 12,4% del PBI, lo que representa una baja de 5,4 puntos porcentuales en relación con 2023 y un retroceso acumulado de 14 puntos en tres años.
El informe concluye que el ajuste se origina tanto en recortes directos como en la disminución de la fuente de financiamiento para otras entidades del Sector Público Nacional, universidades y gobiernos provinciales y municipales. Se estima que el 42% de la caída del gasto primario de la Administración Nacional se explica por menores transferencias a estas jurisdicciones, lo que las obliga a realizar ajustes directos en sus gastos o a buscar aumentos en su financiamiento.
Fuente: La Nación



