


Desde este lunes 2 de junio, el servicio de ómnibus destinado al transporte de estudiantes de Cainsa se encuentra suspendido, lo que ha generado preocupación y malestar en la comunidad. Como respuesta, estudiantes, familiares y vecinos se manifestaron exigiendo una pronta solución.
El conflicto surge por diferencias entre la empresa encargada del transporte y el municipio de Bella Unión. Mientras desde la empresa argumentan que no han recibido los pagos correspondientes, desde el municipio aseguran que los vales de combustible están disponibles desde el pasado 26 de mayo, pero que la empresa no los ha retirado.
En medio de versiones cruzadas, la incertidumbre crece entre los estudiantes que dependen del servicio para asistir a sus centros educativos, y entre las familias que reclaman garantías para el cumplimiento del transporte.
La comunidad espera una pronta resolución del conflicto para evitar que los alumnos sigan siendo los principales afectados.
Fuente: Bella Unión Noticias





