El 12 de octubre de 1945 se habilitó al tránsito público el puente internacional que une Paso de los Libres, Argentina, con Uruguayana, Brasil, una obra histórica que fortaleció los vínculos entre ambas comunidades y marcó un hito en la integración regional.
La habilitación del puente ferrovial Agustín P. Justo–Getúlio Vargas representó la concreción de un antiguo anhelo de las poblaciones de ambas márgenes del río Uruguay, que buscaban consolidar sus relaciones sociales, comerciales y culturales.
Sin embargo, los primeros años de funcionamiento estuvieron atravesados por diferencias político-administrativas entre las jurisdicciones nacionales. Estas desavenencias generaron rispideces e incluso enfrentamientos, lo que motivó la conformación de comisiones en ambas ciudades para analizar las causas de los conflictos y proponer soluciones.
La inauguración oficial de la obra se realizó dos años después, en 1947, con la presencia de los presidentes Juan Domingo Perón, acompañado por Eva Duarte, y Eurico Gaspar Dutra, además de autoridades locales, provinciales y brasileñas.
Con el paso del tiempo, el puente se consolidó como un símbolo de la relación entre Argentina y Brasil, superando las antiguas hipótesis de conflicto que durante décadas caracterizaron los vínculos bilaterales y convirtiéndose en una referencia fundamental para la integración fronteriza.
A 81 años de su habilitación, el puente internacional continúa representando mucho más que una conexión física entre dos ciudades: es un emblema de la historia compartida y de la construcción de lazos entre pueblos hermanos.



