Argentina se enfrenta a un periodo de cambios climáticos significativos debido al fenómeno conocido como el “Súper Niño”, que comenzó a desarrollarse a principios de agosto y se espera que continúe hasta, al menos, febrero de 2027. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado que este fenómeno será extremadamente fuerte, alcanzando su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus repercusiones en el clima se prolongarán durante los primeros meses del año siguiente.
Según un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, hay más del 90% de probabilidad de que el evento evolucione hacia una intensidad “muy fuerte”, considerando la elevada acumulación de agua en los suelos de la región. Además, un informe de Aprilis Soluciones Meteorológicas indica que la probabilidad de que el actual fenómeno alcance niveles excepcionales desde 1950 ha aumentado del 69% al 75% entre octubre y diciembre.
Este fenómeno no solo promete mejorar el potencial de la campaña agrícola 2026/27, sino que también incrementa el riesgo de lluvias excesivas, tormentas severas y anegamientos. Estas condiciones han llevado a los legisladores de la provincia a proponer un proyecto de ley que permita a los municipios destinar hasta el 100% de los fondos viales para obras hídricas urgentes.
En el contexto de las inminentes lluvias, el Gobierno ha emitido recomendaciones para los productores, sugiriendo que se anticipen a los efectos de El Niño, organicen recursos forrajeros y protejan a los sectores más vulnerables. La Secretaría de Agricultura enfatiza la importancia de planificar y prever para mitigar el impacto en la producción.
La OMM ha advertido que El Niño podría ser el más fuerte registrado hasta la fecha, con una probabilidad cercana al 100% de que se mantenga hasta febrero de 2027. Este fenómeno podría generar grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, provocando riesgos asociados a inundaciones y sequías.
En paralelo, la ONU ha señalado que el planeta está en camino de superar el aumento de 1,5°C de temperatura promedio fijado por el Acuerdo de París, lo que podría traer consecuencias severas para el clima global. El último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente indica que cada fracción de grado adicional costará vidas y profundizará la desigualdad.
Expertos de diversas instituciones, incluidos investigadores del Conicet y del INTA, han compartido sus perspectivas sobre el impacto del fenómeno en el país. Se anticipan lluvias torrenciales y un aumento en las temperaturas, lo que podría acentuar la crisis hídrica en algunas regiones.
El fenómeno de El Niño también está vinculado al calentamiento global, ya que se prevé que las temperaturas del océano alcancen niveles récord, lo que podría tener efectos devastadores sobre los ecosistemas marinos y el clima en general. Con un clima cada vez más extremo, la comunidad científica advierte sobre la urgencia de tomar medidas proactivas para enfrentar la crisis climática que se avecina.
Fuente: La Nación



