La planta de Sudamericana de Lácteos se prepara para reanudar su producción después de más de seis meses de inactividad. A partir de la próxima semana, la fábrica comenzará a operar bajo la dirección del empresario Pablo González, quien asumió el control de la compañía hace un mes.
Ubicada en la provincia de Santa Fe, la planta comenzará recibiendo 100.000 litros diarios de leche, con el objetivo de producir aproximadamente 350 toneladas mensuales de queso barra. De este volumen, un 30% se destinará al mercado interno, mientras que el restante 70% se exportará a países como Paraguay, Brasil, Chile y Uruguay.
Inversión y adecuaciones para el reinicio
Desde que asumió la dirección, González ha estado trabajando en la recuperación de las instalaciones que habían permanecido cerradas desde enero. Las primeras acciones incluyeron limpieza, optimización y adecuación de los equipos para garantizar el correcto funcionamiento de la planta. «Estamos en condiciones de empezar a recibir materia prima», afirmó González.
A medida que se acerca la fecha de inicio, la empresa ha establecido acuerdos con los productores locales para garantizar el suministro de leche, lo cual ha sido facilitado por la situación del mercado, donde varios tambos buscan nuevos compradores debido a la menor actividad de competidores.
Desafíos y oportunidades en el sector lácteo
La planta de Sudamericana de Lácteos tiene una capacidad para procesar hasta 250.000 litros diarios, pero comenzará con un volumen inferior. La reactivación de esta planta ocurre en un contexto de sobreoferta de leche en la región, lo que se traduce en oportunidades para captar materia prima que otras usinas no están procesando.
González explicó que la situación del mercado lácteo en el país ha cambiado drásticamente desde el inicio de año, cuando la fábrica enfrentaba una profunda crisis financiera con deudas acumuladas. Ahora, la nueva administración se enfoca en regularizar los pagos a proveedores y tamberos, así como en reestructurar la situación contable de la empresa.
Perspectivas para los trabajadores y la comunidad
La planta reabrirá con un equipo de 76 trabajadores, quienes han expresado su entusiasmo por el regreso a la actividad tras meses de incertidumbre. González destacó que «la gente está muy bien predispuesta y contenta para trabajar», lo que podría contribuir a un ambiente laboral positivo en la reactivación de la fábrica.
La nueva administración también se ha comprometido a cancelar las deudas salariales pendientes de la administración anterior en un plazo de seis meses, lo que podría mejorar la moral y la confianza de los empleados en el futuro de la planta.
Fuente: La Nación



