




Lo que debería ser un símbolo de integración entre Brasil y Argentina, hoy refleja una alarmante falta de mantenimiento. El Puente Internacional Getúlio Vargas – Agustín P. Justo, que conecta las ciudades de Uruguaiana (Brasil) y Paso de los Libres (Argentina), presenta un estado crítico, con baches, estructuras metálicas expuestas y acumulación de agua estancada, generando serios riesgos para la seguridad y la operatividad.
Por este paso circulan a diario más de 740 camiones, lo que representa el 37% del comercio terrestre bilateral. Además, en los últimos tres años, el puente registró un promedio de 236.000 vehículos al año, lo que evidencia su importancia estratégica para el intercambio comercial y la movilidad regional.
Desde distintos sectores se advierte que la infraestructura no puede esperar más. La situación requiere medidas urgentes para evitar un mayor deterioro y garantizar condiciones seguras y eficientes tanto para el transporte como para el tránsito de personas.
Es hora de actuar. La conectividad y el desarrollo económico de ambos países dependen de la inmediata intervención en esta estructura clave.





