
Barrios de la ciudad permanecen sin suministro eléctrico desde hace casi cuatro horas, una situación que afecta a cientos de hogares y genera importantes complicaciones para la actividad comercial y cotidiana.
Durante la tarde, vecinos reportaron la interrupción del servicio en distintos sectores, mientras que muchos comercios debieron atender a la luz de las velas, reducir su actividad o directamente cerrar sus puertas ante la imposibilidad de continuar trabajando. La prolongada falta de energía también ocasiona pérdidas económicas para comerciantes y trabajadores, además de inconvenientes para las familias que permanecen sin luz en sus viviendas.
El corte se produjo luego de un episodio de viento que, según distintos reportes, no habría superado los 70 kilómetros por hora. En ese contexto, volvieron a surgir cuestionamientos por el estado de mantenimiento de las líneas eléctricas y la infraestructura del servicio, considerando que un fenómeno de estas características derivó en una interrupción prolongada del suministro.
Mientras los usuarios aguardan el restablecimiento de la energía, crece el malestar por un servicio que consideran costoso y por las consecuencias económicas que deja una tarde completa de actividad prácticamente perdida para gran parte de la ciudad.



