
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, planteó la necesidad de eliminar el régimen laboral de seis días de trabajo por uno de descanso (6×1) y avanzar hacia un esquema que garantice dos jornadas libres por semana.
La iniciativa fue difundida a través de su cuenta oficial en X, donde el mandatario propuso que la reorganización del tiempo de trabajo forme parte de una reforma más amplia orientada a mejorar las condiciones laborales y actualizar la legislación vigente.
Según expresó, los cambios tecnológicos y productivos de las últimas décadas incrementaron la eficiencia en múltiples sectores de la economía, por lo que consideró oportuno debatir cómo esos avances pueden traducirse también en mayor bienestar para los trabajadores.
Lula enmarcó el debate en un contexto global de transformación del empleo y citó el concepto de “sociedad del cansancio”, desarrollado por el filósofo surcoreano Byung-Chul Han, aludiendo al impacto del ritmo laboral en la salud física y mental.
Uno de los ejes centrales del planteo es la relación entre tecnología y productividad. El presidente sostuvo que el aumento del rendimiento habilita a discutir una redistribución del tiempo de trabajo sin afectar la actividad económica.
La propuesta reabre el debate sobre la reducción de la jornada laboral en la región y suma a Brasil a la discusión internacional sobre nuevos esquemas que buscan equilibrar desarrollo, productividad y calidad de vida.





