El juicio contra Mauro Ezequiel Silva, acusado de atropellar y matar a un niño de 7 años, comenzó esta semana en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 5. El trágico incidente ocurrió en la madrugada del 23 de enero de 2025, cuando Gonzalo Ian Naveiro Siquier y su familia regresaban a casa después de una celebración familiar.
Según la investigación, Silva, de 34 años, condujo su motocicleta Kawasaki Z900 ABS a una velocidad aproximada de 111 kilómetros por hora, superando el límite permitido de 40 km/h en una zona urbana. Tras pasar un semáforo en rojo, realizó un giro en U e impactó a Gonzalo mientras este cruzaba la calle de la mano de una amiga de su madre.
El niño sufrió politraumatismos y fue trasladado de urgencia al Hospital Argerich, donde lamentablemente fue declarado muerto debido a la gravedad de sus lesiones. Silva, por su parte, abandonó el lugar del accidente sin prestar asistencia.
La acusación contra Silva incluye homicidio simple con dolo eventual, lo que conlleva una pena de entre 8 y 25 años de prisión. La fiscalía argumenta que el motociclista debía haber anticipado las consecuencias de su conducción imprudente.
Declaraciones y expectativas de la familia
Durante el juicio, la madre de Gonzalo, Florencia Ayelén Siquier, está programada para declarar. La abogada de la familia, Adriana Biera, comentó sobre el estado emocional de los allegados a la víctima, quienes viven con el dolor de haber perdido a un hijo y deben enfrentar el proceso judicial.
Según Biera, la familia espera que la justicia actúe de manera acorde con las evidencias presentadas, que incluyen testimonios y pruebas contundentes sobre la irresponsabilidad del acusado en el momento del accidente.
Pruebas y testimonios clave
La identificación de Silva fue facilitada por un testigo que, tras la repercusión mediática del caso, se presentó ante las autoridades. Este testigo mencionó un grupo de WhatsApp, donde Silva había hecho comentarios que lo vinculaban al incidente. Las investigaciones también revelaron que Silva había tenido una condena previa por delitos de abuso, lo que añade un contexto más complejo a su situación actual.
El juicio, que se extenderá por varias jornadas, representa una oportunidad para que la familia de Gonzalo busque justicia y respuestas ante un hecho que ha marcado profundamente sus vidas.
Fuente: La Nación



