El director técnico de la selección de Egipto, Hossam Hassan, cuestionó con dureza el arbitraje luego de la derrota ante Selección Argentina, resultado que clasificó al conjunto argentino a los cuartos de final del Mundial 2026.
Al finalizar el encuentro, el entrenador de 58 años aseguró que el partido estuvo condicionado y sostuvo que el máximo organismo del fútbol buscaba favorecer la continuidad del seleccionado argentino en el torneo. «Este fue un partido amañado, la FIFA quiere que siga Messi», expresó en declaraciones posteriores al encuentro.
Durante el desarrollo del partido también se vivieron momentos de tensión en el banco egipcio. El árbitro mostró tarjetas amarillas a dos integrantes del cuerpo técnico de Egipto, situación que generó el enojo del entrenador.
Tras el pitazo final, Hassan abandonó el campo de juego realizando un gesto con los brazos en cruz, en señal de protesta por las decisiones arbitrales.
Hasta el momento, FIFA no emitió un comunicado oficial en respuesta a las declaraciones del entrenador egipcio.






