El Gobierno nacional flexibilizó las restricciones que regían para el personal de las Fuerzas Armadas y autorizó a soldados, suboficiales y oficiales a desarrollar actividades laborales complementarias fuera de su horario de servicio.
La medida, impulsada por el Ministerio de Defensa, permitirá a los efectivos desempeñarse en trabajos del ámbito privado compatibles con la función militar, con el objetivo de sumar ingresos ante el deterioro del poder adquisitivo registrado en los últimos años.
Entre las actividades que podrán realizar se encuentran tareas vinculadas al transporte mediante aplicaciones, servicios de reparto, seguridad privada y otros empleos que no interfieran con el cumplimiento de sus obligaciones dentro de la institución.
La decisión se da en medio de reclamos por la situación salarial del sector y busca ofrecer una alternativa para que el personal militar pueda reforzar su economía familiar sin abandonar la carrera dentro de las Fuerzas Armadas. Además, la iniciativa apunta a evitar la pérdida de efectivos que optan por dejar la actividad en busca de mejores oportunidades laborales.
Desde el Gobierno remarcaron que cualquier actividad complementaria deberá ser compatible con el servicio militar y no podrá afectar el normal desempeño de las funciones asignadas a cada integrante de la fuerza






