

El Gobierno nacional continúa con el proceso de concesión de más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales a operadores privados, en un contexto marcado por el deterioro de gran parte de la red vial y el fuerte debate sobre el futuro de la infraestructura del país.
De acuerdo con un informe difundido por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), más del 70% de las rutas nacionales presenta un estado regular o malo. El documento atribuye esta situación a la disminución de las tareas de mantenimiento, la paralización de obras y la falta de inversión en conservación.
Desde el gremio advierten que postergar el mantenimiento incrementa significativamente los costos de reparación a futuro y sostienen que el deterioro de la infraestructura afecta tanto la seguridad vial como el transporte de cargas y la competitividad de las economías regionales.
En paralelo, el Ejecutivo impulsa la denominada Red Federal de Concesiones, un esquema mediante el cual empresas privadas asumirán la operación, el mantenimiento y la explotación de corredores estratégicos, principalmente a través del sistema de peajes.
Los sindicatos de Vialidad Nacional cuestionan esta política y afirman que el desfinanciamiento del organismo favorece el avance de las concesiones. No obstante, hasta el momento no existen pruebas públicas que acrediten que el Gobierno haya impulsado deliberadamente el deterioro de las rutas para justificar su privatización.
Por su parte, el Gobierno sostiene que el nuevo modelo permitirá mejorar el estado de los corredores más transitados mediante inversiones privadas y reducir el gasto público destinado a la infraestructura vial.
El futuro de las rutas nacionales continúa siendo motivo de un intenso debate, con posturas enfrentadas entre quienes respaldan la participación del sector privado y quienes reclaman una mayor inversión estatal para recuperar y mantener la red vial.





