




El 9 de Enero de 1938, el Presidente de la nación Argentina General Agustín P Justo se reunía en la ciudad de Paso de los Libres con su par de Brasil Don Getulio Vargas. Luego de inaugurar un monolito en ambas orillas del Rio Uruguay, que recordaría la decisión tomada en ese día, de construir el puente que uniría Paso de los Libres y Uruguayana, a las 17,15 horas despega la comitiva presidencial del aeropuerto de la ciudad de Paso de los Libres (Corrientes), uno de los integrantes de la misma era el Sr Eduardo Justo, hijo del presidente.
El dispositivo aéreo estaba compuesto por un Lockheed B12 de la Fuerza Aérea del Ejército escoltado por tres Curtiss Hawk III y un Lockheed MMI de la Aviación Naval también escoltado por otros tres Curtiss Hawk III .
El Lockheed B12 era tripulado entre otros por el Presidente Justo quien junto a los aviones de escolta llegaron, luego de dos horas y media de vuelo y superar un tremendo temporal a la base aérea “El Palomar”.
El Lockheed MMI nunca llego a destino, fue encontrado al día siguiente, totalmente destruido y sin sobrevivientes, en la confluencia de loa arroyos Itacumbú y zanja (o zona) honda en las inmediaciones de la localidad de Tomas Gomensoro , cerca de Bella Unión en la república oriental del Uruguay.
Los restos de las víctimas fueron trasladados hacia Monte Caseros, donde se les rindió un homenaje en la municipalidad local y luego fueron trasladados a la ciudad de Buenos Aires por vía aérea, escoltados por aviones del Uruguay y Argentina.
Los militares uruguayos dieron muestra de una inmensa solidaridad, no solo en la búsqueda del avión siniestrado, también en el traslado de los restos de los fallecidos. El Ataúd de Bergamini fue cubierto por el pabellón de ceremonias de la Escuela de Aviación Militar uruguaya, la que semanas más tarde fue devuelta en propias manos mediante una ceremonia imponente en Montevideo.
El Teniente Coronel Bergamini, se destacó en el ambiente aeronáutico por algunas hazañas tal como en 1926 recorrer 4300 kilómetros en treinta y dos horas, cubriendo catorce provincias , llegando a Asunción del Paraguay como destino.
El pueblo de Monte Caseros, quedo muy conmovido por esa tragedia ocurrida a pocos kilómetros, como homenaje a este militar, se le impuso su nombre a una de las calles del pueblo.
A unos kilómetros del lugar del accidente el gobierno uruguayo donó al argentino una hectárea de tierra para levantar un monolito conmemorativo.





