









La ciudad volvió a vivir una de sus tradiciones más queridas: la jornada de “Ángeles Somos”, que cada 1° de noviembre llena las calles de color, fe y esperanza.
Niños, jóvenes y adultos participaron de esta manifestación de unión comunitaria, recorriendo distintos barrios para llevar bendiciones, canciones y mensajes de amor. Con cada puerta que se abría, se renovaba el sentido de esta fecha: ser portadores de paz, fraternidad y alegría.
A cambio de dulces y golosinas, los pequeños “ángeles” regalaron sonrisas y buenos deseos, recordando la importancia de mantener vivas las tradiciones que fortalecen el espíritu solidario de la comunidad.
El encuentro, organizado por la Asociación Civil Cultural de Monte Caseros, tuvo como punto central la Plaza del Niño, donde familias y vecinos compartieron una tarde de celebración, música y fe, reafirmando los valores que hacen de esta costumbre un símbolo de unión y esperanza.





