Free Porn
xbporn

1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet 1xbet سایت شرط بندی معتبر 1xbet وان ایکس بت فارسی وان ایکس بت بت فوروارد betforward سایت بت فوروارد سایت betforward 1xbet giriş
18.6 C
Monte Caseros
24 marzo 2026, 12:09 am

MAS NOTICIAS

ANCLA DEL VAPOR «IBERÁ» INSTALADA FRENTE AL EDIFICIO DE LA SUBPREFECTURA DE MONTE CASEROS

- Publicidad -

EN HOMENAJE AL CAPITÁN JAIME CARROL!. DICHO ELEMENTO FUE RESCATADO POR PERSONA! DE DICHA DEPENDENCIA EN 1978, EN EL PARAJE PUERTO EL CEIBO.

El Capitán Jaime Carroll, primeramente capitaneó El Mensajero, (se hizo cargo el 5-6-1886) reemplazando a Don Amadeo Bonhe-vent, otro pionero de la navegación del río Uruguay, quien pasó como Jefe de la Estación El Ceibo. En 1887 cuando es botado el «Ibera», toma su mando realizando numerosos viajes bajo su mano experta y profesional, por ese Río Uruguay que tanto conocía y amaba, hasta su trágica muerte
.
Era el 12 de enero de 1890, pleno verano, el Vapor «Iberá» se hallaba amarrado en el Puerto El Ceibo, había sido un día sumamente calurosos, los montecasereños esperaban la noche, para que ella trajera un poco de aire que refrescara el ambiente sofocante, negras nubes cubrieron el horizonte, desatándose de improviso, una clásica tormenta de verano sobre la ciudad y alrededores, produciendo el violento viento, daños en diversos edificios, entre ellos el cuartel y el de la bandade música municipal, y diversas casas particulares, sin contar los numerosos árboles arrancados de raíz.

- Advertisement -

La fuerza de la tormenta, encrespó las tranquilas aguas del Río Uruguay, transformándolas en un arríete incontrolable que se batían sobre las embarcaciones y costas. El «Iberá», cortó algunas de sus amarras y comenzó a desplazarse hacia el centro del río, poniéndolo en serio peligro de naufragar con la tripulación que se encontraba a su bordo y que nada podían hacer contra los elementos de la naturaleza, máxime que el vapor tenía sus calderas apagadas, lo que le Impedía realizar cualquier tipo de maniobra o poner «proa al viento».

El Capitán Carroll, que se encontraba en tierra, al ver la tormenta, corrió al puerto, viendo que su querido vapor era juguete del río y el viento, separándolo de la orilla. Sin titubear, y poniendo en peligro su vida, tomó una embarcación menor y logró abordarlo.
Inútiles fueron sus esfuerzos, el «Ibera», estaba condenado, la corriente lo había arrastrado hacia una restinga de piedra, produciéndole una importante avería en el costado de estribor de su casco, comenzando a escorarse peligrosamente, ante lo cual, el valiente Capitán Carroll puso a salvo a los tripulantes que se encontraban a su bordo, tratando posteriormente de recuperar la documentación del buque y otros valores puesto en su custodia.
Encontrándose en esa tarea, una gran ola completó el trabajo destructivo, haciendo dar «vuelta campana» al «Ibera», ante las miradas atónitas de las personas que se encontraban en la orilla, sin poder prestar ninguna ayuda.

- Advertisement -

El «Iberá», en su último momento arrastró consigo al Capitán Carroll, aquel valeroso marino que lo había visto nacer, que lo llevara una y mil veces con mano segura por el majestuoso Uruguay, como no queriendo desprenderse de él, en un abrazo hacia la eternidad.

De no haber mediado el arrojo y decisión del Capitán Jaime Carroll, el hundimiento del Iberá, pudo haber sido una catástrofe con un sinnúmero de víctimas, que salvaron sus vidas gracias a su valeroso capitán. Los restos del infortunado Capitán Carroll, fueron rescatados al día siguiente, cuando el río había recobrado su tradicional calma.

Todo Monte Caseros, lo lloró, por su hombría de bien y su muerte heroica, acompañándolo hasta su última morada en el cementerio local, donde por suscripción pública se levantó una hermosa sepultura en homenaje a ese héroe, que nacido lejos de esas tierras, supo amarla e integrarse plenamente a su patria adoptiva, dejándole cuatro hijos de su matrimonio con Virginia Oliveira (brasileña) tronco de respetables familias argentinas.

La Prefectura Naval Argentina, con la cual el Capitán Carroll, tuvo siempre un especial trato y afecto, por sus propias actividades marineras, en el año 1978 por intermedio de la Subprefectura de Monte Caseros le rindió un merecido homenaje, al emplazar frente a su edificio, el ancla que había pertenecido al vapor «Iberá», la que fuera rescatada en puerto El Ceibo por personal de la propia dependencia.

La Municipalidad de Monte Caseros, en el año 1981, como no podía de ser de otro modo, recordó al Capitán Jaime Carroll, imponiéndole su nombre a una calle de la ciudad.

La navegación en el Alto Uruguay, fue paulatinamente desapareciendo, a medida que el ferrocarril iba avanzando hacia el norte, primeramente Paso de los Libres, después Santo Tomé y por último Posadas, donde llegó en 1912, produciendo la muerte de la navegación por el río, que tantos beneficios diera a las ciudades emplazadas en sus orillas cuando era el único medio de comunicación moderno.

El «Ibera», terminó sus días en Puerto El Ceibo donde fue desguazado por la compañía propietaria. En cuanto a su gemelo, «El Mensajero» no he podido establecer su destino final. Hasta el año 1907 (según periódicos de la época) continuaba prestando servicios en el Alto Uruguay.

Nota: El autor agradece de sobremanera la información y documentos aportados por los descendientes directos del Capitán Jaime Carroll: Prefecto (RE) D.Roberto Osvaldo Carroll (nieto). Señor José Eduardo Carroll (sobrino nieto). En la Prefectura de Puerto Deseado, en la actualidad presta servicios el Ayudante de 2da. José Luis Carroll (bisnieto del Capitán Jaime Carroll).

Fuente: Fundación Histarmar – Argentina

- Publicidad -

Latest Posts